“Y de repente el toro miró hacia mí, con la inocencia de todos los animales reflejada en los ojos, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad. Esta vez el me tuvo piedad a mi y me sentí la peor basura del mundo.”
(Source: pura-mierda, via pensamientosencontrados)